
“Si me compro esta ropa y me la pongo para trabajar… ¿esto constituye un gasto asociado a la actividad económica y me lo puedo deducir fiscalmente?”. Esta es una de las preguntas que, a buen seguro, te habrás hecho si eres empresario o autónomo y adquieres habitualmente ropa de trabajo para desempeñar tu actividad profesional. La respuesta es sí, pero con matices. Por eso, en Adil hoy queremos sacarte de dudas y enseñarte a utilizar correctamente tu gasto en ropa de trabajo como deducción en tus declaraciones del IVA y el IRPF.
Para empezar, debes tener en cuenta que, tanto si tributas en régimen de Estimación Directa Normal como si lo haces en Estimación Directa Simplificada, los gastos deducibles en el IVA y el IRPF (también el efectuado en ropa de trabajo) deben atenerse a estos cuatro requisitos:
- Han de estar vinculados a la actividad económica
- Deben estar convenientemente justificados. En el caso del IRPF, la Agencia Tributaria acepta como justificantes tanto los tickets como las facturas; mientras que, para el IVA, es necesario disponer de las facturas oportunas.
- El autónomo debe llevar su consiguiente registro al día en sus libros contables.
- Además, en lo que respecta al IVA soportado, existe un periodo de cuatro años a contar desde la emisión de la factura para deducirlo. Una vez transcurrido este tiempo, expira la opción de desgravarlo.
¿Qué tipo de ropa de trabajo se puede deducir fiscalmente?
La Agencia Tributaria establece un claro límite para determinar si el gasto en ropa de trabajo es o no fiscalmente deducible:
- Podrá deducirse en las declaraciones del IRPF y el IVA el vestuario profesional únicamente aprovechable en el contexto laboral. Entran en este apartado los uniformes, especialmente los que portan el anagrama de la empresa; los atuendos del personal sanitario; los monos de uso generalizado en la industria y por parte de albañiles, mecánicos, fontaneros, etc.; o la ropa de protección y los EPI. Se trata, en resumen, de prendas que nadie podría vestir fuera de su puesto de trabajo.
- No cabe la posibilidad de deducir el gasto en trajes, prendas que simplemente buscan adaptar el estilo de vestir a un determinado código o ropa para eventos. Es decir, vestuario que se podría aprovechar fuera del entorno laboral y para asuntos privados.
El gasto en ropa de protección y EPI puede ser deducido fiscalmente en las liquidaciones del IVA y el IRPFComo verás, una gran parte de la ropa de trabajo que puedes adquirir en Adil es deducible. Solo tienes que cerciorarte de que se ajusta a lo exigido por Hacienda; nosotros te aportaremos los justificantes y facturas que te hagan falta.
¿Cómo deducirse el gasto en ropa de trabajo en el IVA y el IRPF?
Por tanto, si el vestuario laboral que has adquirido solo te sirve para desempeñar tu actividad profesional, estás de enhorabuena. Siempre que dispongas de una factura apropiadamente desglosada, podrás incluir este gasto en ropa de trabajo como deducción en:
1. Liquidación trimestral del IVA
Podrás introducir el IVA soportado (el IVA que has pagado) al comprar tu vestuario laboral en el modelo 303 que debes presentar trimestralmente en Hacienda, y de este modo minorar el volumen del IVA repercutido (el IVA que has cobrado a otros al realizar tus servicios profesionales) durante este tiempo.
2. Liquidación trimestral del IRPF
Dentro del modelo 130 podrás indicar la suma que has destinado a ropa de trabajo desde el 1 de enero del año en curso, y presentarla como gasto deducible.
3. Resúmenes anuales del IVA y el IRPF
Además, al final del año deberás presentar los resúmenes anuales de la declaración de ambos impuestos con los modelos 390 para el IVA y 190 para el IRPF, en los que se verán reflejadas todas las deducciones por compra de vestuario profesional que hayas aplicado.