
La profesión de veterinario comparte con el resto de trabajos sanitarios las características particulares de sus uniformes. A la hora de buscar vestuario laboral para una clínica veterinaria, hay que tener en cuenta que estos profesionales se enfrentan a situaciones específicas e inesperadas y los pijamas veterinarios deben estar preparados para afrontarlas con éxito.
Por ello, en Adil hemos recopilado 9 recomendaciones que te ayudarán a elegir los uniformes veterinarios perfectos para tu clínica.
Cómo elegir uniformes veterinarios correctamente
1. Prima las prendas transpirables y cómodas en el uniforme veterinario
Ser veterinario y tratar animales implica vivir situaciones imprevistas en el día a día. Por ello, es imprescindible que los pijamas veterinarios sean transpirables y muy cómodos para que garanticen la mayor libertad de movimientos que exige el trabajo con animales.
En general, la ropa para veterinario está fabricada en una mezcla de algodón y poliéster ya que esta combinación aúna las características más ventajosas de ambos tejidos. Es el caso de la camisola y el pantalón que componen los pijamas veterinarios.
2. La camisola de veterinario, con bolsillos para tenerlo todo a mano
Las camisolas son ideales para el trabajo de veterinaria puesto que son amplias, tienen manga corta para que la tela no interfiera al diagnosticar a los animales y, sobre todo, porque cuentan con tres útiles bolsillos sin cremallera donde guardar los objetos necesarios en la consulta y poder tener todo a mano. Además, las camisolas tienen un par de aberturas en los laterales para evitar que la prenda quede ceñida en la cadera.
3. El pantalón tipo pijama, mejor con goma elástica
En cuanto a la parte inferior del uniforme de veterinario, destacamos los pantalones de pijama con goma elástica ya que aseguran un mejor ajuste y mayor comodidad. Estos pantalones no tienen bolsillos ni cremalleras para evitar enganchones y para facilitar la limpieza y desinfección del vestuario laboral de los veterinarios. También existe una versión de este pantalón de pijama veterinario para mujeres embarazadas.
4. Opta por colores suaves sin estampados estridentes
La visión de los colores por parte de los animales ha generado no pocos debates acerca de los muchos mitos que existen alrededor y su rigor científico. Los animales domésticos como el perro o el gato y algunos de granja como la vaca o el toro no perciben la intensidad de los colores como lo hace el ojo humano. Para ellos, aparecerán siempre con un tono más tenue. De hecho, hasta el equipo de “Cazadores de mitos” de Discovery Channel dedicó un programa a desmentir el hecho de que los toros se enfurezcan ante el color rojo.
En definitiva, la elección de colores de pijamas veterinarios ha estado supeditada muchas veces a mitos similares. En realidad, tiene más que ver con la tradición de vestuario laboral en la rama sanitaria. En general, los uniformes para veterinarios son blancos o con tonos fríos: azul celeste, verde aguamarina o azulón.
La razón tiene más que ver con la limpieza e higiene de los uniformes y con utilizar tonos opuestos a los de la sangre, sobre todo en tareas que conllevan cirugías. Eso sí, en cuestión de estilo, es recomendable no recargar en exceso los pijamas de veterinario y optar por prendas lisas a las que luego añadir el toque de personalización que deseemos.

5. El delantal es un gran aliado en la práctica veterinaria
Si antes hablábamos de tejidos ideales para el pijama de veterinario y mencionábamos el poliéster y el algodón, no nos olvidamos de otro tipo de materiales que pueden venir muy bien en la práctica veterinaria. Estamos hablando del PVC, un tipo de tejido plástico cuya principal característica es la impermeabilidad.
A nivel de prendas, el delantal de PVC es un clásico complemento para completar los uniformes sanitarios. También en cuanto al calzado, las botas de agua suelen estar hechas en PVC.
6. Incluye un gorro bandana para recoger el pelo
El gorro sanitario es un gran aliado de los uniformes de veterinarios para los profesionales que tengan el pelo largo. De esta manera, prevenimos la caída del pelo en situaciones en que pueda suponer un peligro, especialmente en las relacionadas con cirugías.
7. Protégete con los EPI: guantes, gafas y mascarillas
Los EPI deben tener presencia en la clínica veterinaria. ¿Cuáles son los imprescindibles? Los guantes de nitrilo sin polvo, las gafas de protección y las mascarillas de seguridad. No estamos pensando únicamente en qué tener a mano ante una operación quirúrgica, sino que por ejemplo para cortar el pelo a los animales son necesarias como protección para evitar que el cabello acabe dentro de nuestros ojos o vías respiratorias.
Además, podemos hacernos con los manguitos desechables en caso de necesitar una protección extra para los brazos, sobre todo cuando trabajamos con animales grandes o en el campo.

8. Elige el calzado para todas las situaciones: botas de agua y zuecos sanitarios
Los veterinarios no solo atienden a sus “pacientes” en las asépticas sanas de su clínica: es también un trabajo de campo. Por ello, el uniforme debe estar adaptado a cada situación. En este caso, lo más importante es hacer uso de unas botas de agua frente a los zuecos sanitarios que pueden llevar en el interior de su clínica.
9. Personaliza el pijama veterinario con el logo de la clínica
No se trata de saturar la camisola con el logo, sino que los uniformes sanitarios se pueden personalizar de manera mucho más sutil. Las formas de personalización elegidas por los profesionales sanitarios normalmente incluyen el bordado del logo junto con el nombre y la elección de prendas bicolor que presenten colores de contraste que destaquen en las prendas base.
Esta camisola es un ejemplo de ello:
¿Qué opinas de estas recomendaciones? ¿Cuáles son tus principales criterios para elegir los pijamas veterinarios? No dudes en compartir con nosotros tu visión: ¡enriquezcamos la información!





